miércoles, noviembre 18, 2009

CR9 o la medicina ante la presión mediática

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Para los lectores no aficionados al fútbol:
CR9 son las siglas por las que se conoce al jugador del Real Madrid Cristiano Ronaldo. Esto ya os empieza a dar una idea de que es un jugador con una buena serie de particularidades. Por ejemplo, su club actual pagó una cantidad obscena de dinero por él a su anterior equipo. O por ejemplo, el estadio Santiago Bernabeu acogió a una gran cantidad de aficionados (y con gran quiero decir GRAN) el día de su presentación como nuevo jugador del Real Madrid.
¿Vale tanto la pena? Es cuestión de opiniones, ¿verdad? Sin saber demasiado de fútbol, el muchacho tiene ciertas cualidades: velocidad, regate, un fuerte disparo a puerta, buen cabeceo. Pero el fútbol ya no es más tan sólo un juego, un deporte. Hay mucho más de por medio. Este chaval arrastra tras sí un gran número de fans dispuestos a comprar su camiseta, sus partidos, un rosario igual al que lleva él. Esto es dinero. Al final es simplemente cuestión de rentabilidad económica, me atreveré a decir que por encima del criterio deportivo.
Pero un mal día, CR9 se lesionó. Sufrió una fuerte entrada de un defensa rival que le provocó amén de un fuerte esguince de tobillo, una afectación en las pequeñas y numerosas articulaciones del pie. Esto produjo una inflamación (edema) en los huesos que conforman dichas articulaciones.
La medicina no es una ciencia exacta, pero es una ciencia. Es decir: no sabemos con exactitud el día concreto en que CR9 curará. Pero sí sabemos que no suele ser el plazo inferior a "X" semanas, días arriba, días abajo. Es lo que llamamos "Juicio Pronóstico".
Los médicos de la selección portuguesa (porque no os lo he dicho, CR9 es portugués, de Madeira) decidieron que ya estaba listo para jugar un partido oficial. Pero el tobillo y el pie de CR9 dijeron que "Macoques", y duró menos de media hora en el campo. Vamos, que provocaron una recaída. ¿Culpa de quién? ¿Se arriesgaron en exceso los médicos? ¿Le forzó el seleccionador a CR9 o a los médicos? Los medios valoran todas estas opciones, pero os desvelaré un pequeño secreto: el que nunca tiene culpa de nada es el futbolista. Nadie ha responsabilizado a CR9. Y os desvelaré otro pequeño secreto: un futbolista que no quiere jugar o entrenar, no jugará ni entrenará.

En fin, que vuelve CR9 a Madrid y los médicos le llevan a un prestigioso traumatólogo murciano afincado en Madrid. Éste no se deja llevar por presiones mediáticas, acostumbrado a tratar con personalidades y atletas de élite desde hace lustros. Dice que el pronóstico es el pronóstico. Que un edema óseo son las semanas de recuperación que son, ni una menos. Sea el partido lo importante que quiera ser. Se ponga lo nervioso que se quiera poner el dirigente, el entrenador, el manager o el jugador. Si son "X" semanas, serán "X" semanas. Con suerte, unos días menos.

Pero esto no acaba aquí, no. No conformes con esto, ahora se llevan a CR9 a que le vea un prestigioso traumatólogo extranjero que ya le operó de un tobillo al muchacho de Madeira, para valorar si es necesario operar o no. Todos los medios suspiran aliviados (varias veces al día en el caso de las televisiones) al descartarse la opción quirúrgica. Vuelta a Madrid.

La selección portuguesa vuelve a convocar a CR9. Todos se echan las manos a la cabeza. El Real Madrid se acoge a un estatuto de FIFA, pero al final CR9 viaja donde está concentrada su selección. Los médicos de su selección le examinan y deciden que no debe jugar. Nuevos suspiros de alivio en los medios (varias veces al día en el caso de las televisiones). Vuelta a Madrid.

Ahora está próxima su vuelta a los terrenos de juego (curiosamente en el plazo que estipuló el prestigioso traumatólogo murciano). En los medios salta la noticia de que el prestigioso traumatólogo extranjero ha viajado a Madrid para hacerle unas pruebas que permitan saber con certeza si está ya en condiciones de volver a entrenar con su equipo o no. En las televisiones (varias veces al día) vemos las imágenes del traumatólogo siendo acosado por reporteros. Luego volvemos a ver (sí, en efecto, varias veces al día) a CR9 haciendo una serie de pruebas sobre el campo, grabadas en video por un ayudante. Finalmente, el veredicto es que puede entrenar con su equipo. Fin del culebrón.

La reflexión es la siguiente: ¿qué pasa con los servicios médicos del Real Madrid? ¿No saben diagnosticar, pronosticar y tratar este tipo de lesiones? Estoy seguro de que sí. Que sabían exactamente el tipo de lesión que era. Que sabían más que de sobra el tiempo de recuperación que tienen estas lesiones. Que sabían que no debería haber jugado ese partido con su selección. Que saben recuperar perfectamente este tipo de lesiones. Y que saben perfectísimamente cuándo el jugador está para volver a entrenar con garantías de no recaer. Así pues ¿por qué esa consulta con el traumatólogo español y por qué esa consulta con el traumatólogo extranjero?

Porque es CR9, que costó una millonada, que cuesta cada mes otra millonada, porque cada movimiento que han dado ha sido registrado, opinado, valorado y juzgado por la prensa. Porque cada "error" será crucificado por la prensa. Por todo esto, por el extraordinario talante del traumatólogo murciano, su accesibilidad a sus compañeros y su gran sabiduría y experiencia, se le pide opinión. Porque ante tanta expectativa creada, ante tanta presión mediática, no es difícil sentir vértigo. Y el gran doctor murciano siempre te va a reafirmar ante tu paciente y ante tus dirigentes.
Pero muchas veces esto no les basta, ni al jugador, ni al manager, ni a los dirigentes. Así que es necesaria una consulta con otro médico de prestigio mundial (aunque nuestro traumatólogo ya lo tenga). Para decir lo mismo.

Al final han sido "X" semanas. Al final se lo han "comido" los médicos, fisioterapeutas y readaptadores del Real Madrid, que son los que realmente han conseguido que se recupere de la lesión. Ole por vosotros, compañeros.