lunes, mayo 15, 2006

Nos informatizan!!!


Leyendo las peripecias de un protocolega como es el Doctor JB me he dado cuenta de que no os he contado una de las novedades más importantes de mi día a día profesional. Nos informatizan la consulta. Todo esto comenzó allá por noviembre. Nos trajeron un terminal, un monitor TFT, y una impresora. Nos dijeron que a partir de diciembre iban a instalar el Abucasis II, el nuevo programa de gestión de la consulta.
Lo mismo dijeron en Enero, Febrero, Marzo y Abril. Y seguiamos con las historias en papel. Y con la terminal, el TFT y la impresora encima de un armario.
Pero en Mayo se pusieron las pilas, nos instalaron el terminal, el TFT y la impresora. Y nos pusieron una fecha: 16 de Mayo. A partir de ese día, podré ver los citados en mi pantalla, los avisos a domicilio; podré introducir los datos de la visita de cada paciente en la terminal, prescribir medicamentos y dar recetas sin aumentar mi callo del tercer dedo de la mano derecha. No tendré el problema de que no me han subido la historia, porque las tenemos todas en una estanteria de la consulta... porque... aqui viene uno de los problemillas: ¿quién mete los datos de la historia "de papel" en el ordenador? El tete y su tutor. ¿Cuándo? Cuando se pueda. En el mismo momento de la visita, en ratos muertos (ja-ja me parto)...
Luego, otro problema. Como es un programa ideado para control de la consulta por parte de la administración (básicamente, para ver cuándo vemos a quién, cuánto tiempo tardamos, qué diagnosticamos y qué damos como tratamiento)... no es todo lo ágil que debería ser para el profesional médico. Por ejemplo, si va una persona por dolor en el dedo, y queremos darle de baja por dolor en el dedo, tenemos que buscar el código de "Dolor en el dedo" en CIE-9. Y eso no es como buscar una canción en el Emule. Puedes poner "Dolor en el dedo"... y que te diga que no lo encuentra. Pero si vas buscando por el índice y vas entrando en submenús... te puedes encontrar "dolor en el dedo" con todas las letras.
Ahora imagínaos que todo el rato que habéis estado leyendo el rollaco que os acabo de meter (si habéis aguantado) es el rato que vuestro médico ha estado atento a la pantalla sin ofreceros atención. Tiempo que se suma al que se os atribuye de visita médica. Tiempo que se acumula.
Se avecinan unos meses buenos.

De momento ya han dejado momentos muy buenos:

1º Curso de Abucasis II. Altabix, 14:30 horas de un día de consulta:

El "profesor": Bueno, pues una vez habéis introducido el código de seguridad, entráis en la Agenda Profesional.
Un "alumno": Para para para... que ya estás como mi hijo!! ¿Dónde has pinchado para entrar ahí?

2º Curso de Abucasis II. Altabix, 14:30 horas del día siguiente:

El "profesor": ... y estos son los diagnósticos de tipo administrativo o no-médico, los que empieza su código por V. A éstos no les podréis asociar prescripción ni baja laboral.
El "alumno": ¿Cómo? ¿Que si un diagnóstico empieza por "V", como "Viriasis", no podré dar medicamentos ni la baja?

Imaginaros a vuestro padre, si no, aprendiendo a hacer lo que lleva haciendo 20 años a mano... con ordenador. Imaginaros a vuestro médico de 65 años escribiendo en vuestra historia informática con técnica bidigital.

Lo dicho... se vienen unos meses la mar de entretenidos...

3 comentarios:

[Doctor JB] dijo...

Jajaja, la primera de las frases de alumnos podría de ser, efectivamente, de mi padre xD

Está visto que las nuevas tecnologías lo colonizan todo, poco a poco.

Patxi dijo...

jajaj, esas frases también serían de mi padre. Con solo decir que las enfermeras de su consulta todavía escriben los informes a maquina (de los ochenta)

Ruth dijo...

Odio la informática en la atención médica (yo sigo con mi cruzada). Andaba un día algo jodida de salud y decidí llamar al centro de salud para pedir cita; no cogen el teléfono. Jodida de salud y todo, cojo un autobús y voy a pedir la cita personalmente. Jodida de salud hago la cola, toreando a abuelas que se cuelan. Jodida de salud me planto delante del administrativo que mira el ordenador y me da cita para dos día después. ¿No puede ser mañana?, le pregunto, jodida de salud. Y me responde, señalando la pantalla del ordenador: Ahí pone que dentro de dos días.