domingo, junio 04, 2006

El culo del Oscar

Mientras dormía la dulce siesta del que sale de guardia, sonó el teléfono. La Maettra, que me cuida mucho y bien, lo cogió rápidamente en la salita. Oigo parte de la conversación:

"-Oye, que si no puede cantar, dinoslo y nos quedamos viendo el Barça.
-...(a JL no le podía oir, pero me imagino que le dijo de todo menos guapa.
-Vale, voy a ver si está despierto."

Y sí, ya estaba despierto. La cosa es que el cantante estaba enfermo y necesitaba que le pinchasen una medicación. Lo primero que se le ocurrió a JL fue que si yo estaba en el hospital le podía colar para que no tardasen mucho en atenderle. Me ofrecí a acompañarle para colarle, pero tras una rápida consulta, JL me preguntó que si le podía pinchar yo mismo. Yo le contesto que por supuesto. Lo único, me dice JL, es que sólo tienen el medicamento, ni jeringa ni aguja ni algodón ni alcohol. Por suerte, en casa tenía de esas cosas, que me traje en una epoca dental conflictiva de la Maettra.
Y organizamos la atención médica. Yo me presentaría en el céntrico hotel donde estaba alojado el cantante, y me identificaría como el médico que había enviado JL, sobre las 22h. Justo a la misma hora a la que comenzaba el certamen. "No te preocupes: hasta que no lleguéis no les dejo empezar", dijo JL.

Y allá que fuimos la Maettra y yo rumbo al centro de Elche, con jeringa, aguja, alcohol y algodón en ristre
. Comentando la jugada, nerviosos pero ilusionados. Iba a conocer a uno de mis cantantes favoritos. Bromeando sobre si le contábamos que nos habíamos bajado toda su discografía con el Emule...

Cuando ya estábamos llegando al Hotel, le digo a la Maettra: "No se si es sugestión, pero diría que ese que va por la otra acera es el cantante. Y era, oyes. A la entrada del Hotel, coincidimos. Me presenté: "Eres el cantante?" Aquel, claro, que iba a decir... pos que sí. Le contesto que soy el médico que ha enviado JL. Y me vuelvo a presentar: "Encantado de conocerle, doctor". (Por si no lo sabéis, el cantante es licenciado en Medicina, y comenzó la especialidad de Otorrino). Tras conversar un momento, sobre el medicamento en cuestión, si era mejor administrárselo ahora o más tarde, decidimos subir a la habitación, su manager, él y yo. Mientras yo voy preparando la inyección, él va contandome que en efecto hizo un año o dos de ORL, pero luego se lo dejó. Parte de su familia, me cuenta, son médicos. Yo le contesto: "Y tu has sido la oveja negra". Se rió, cercano, normal, majete.
Administro la medicación. Me felicita por mi pericia. Me agradece mucho que haya ido al hotel, que haya roto mis planes por él. Yo le contesto que en absoluto, que nuestros planes eran ir a oirle cantar. El manager me dice que a partir de ahora, lo que necesite, sea el concierto donde sea. Yo contesto que el único pago que espero es poder oirle cantar esa noche, que le he elegido en detrimento del Madrid-Barça.
El cantante ríe, y me dice que ya veré, o mejor, que ya oiré. Por último, cuando ya estoy saliendo por la puerta, me pregunta que cómo me llamaba. Le contesto y le deseo suerte y salud.

No me lo creo, mientras voy bajando en ascensor. Acabo de conocer a uno de mis cantantes favoritos, un tipo bastante cercano, cálido. Exactamente la imagen que da a través de su música.

Llegamos al Gran Teatro. En efecto, al cabo de llegar nosotros comienza el certamen. Yo sigo en mi nube.
Por fin, llega el momento del concierto de el cantante. Lo cierto es que está algo mejor, pero sigue sin estar bien, pero, buen músico, consigue que apenas se note.
Y llega el que para mí fue el momento culminante del concierto. En la introducción que hace para la siguiente canción dice lo siguiente: "...y quiero dedicarle esta canción a un amigo que conocí hoy, y que gracias a él me tienen aquí cantando esta noche. Bueno, ahora estoy mal, pero me tendrían que haber visto esta tarde. Se la dedico al Doctor David." (más o menos).
Si estuviste esa noche en el Gran Teatro y creíste ver un fulgor rojizo, ahí estaba yo sentado.

Éste es el que supone uno de mis mejores recuerdos de mi corta carrera como médico. Espero que lo hayáis disfrutado.

P.D. Quieres saber quién es el cantante? Echa un vistazo aquí.

13 comentarios:

Negra Murguera dijo...

MENCANTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

Ademas me encanta que haya gente por aqui que lo conozca de antes del Oscar :D

Negra Murguera dijo...

Che! no te olvides que no debes la historia de "La loca de la noche de las aleluyas"

Jose Luis dijo...

Y todo gracias a mi!

Es genial ser tan genial como yo!

^.^

Ruth dijo...

Pero bueno, ¿cómo tenía el culo?, ¿eh? ¿Cómo lo tenía?

MAETTRA de Informática dijo...

Me alegra, ese día mi marido FUE FELIZ. Y si le hubieseis visto cuando le dedicó la cancion....

Y sí, en efecto, JL me estaba mandando a pasear MUY, MUY lejos cuando le sugería q lo dejasemos para otro dia (el concierto)

Herrdoktor dijo...

De acuerdo... os lo diré... el culo lo tenía...

...



...

PARTIDO!!

Anire dijo...

jajajaja que bueno partido :P

jurr me habían dicho que Drexler era cercano, pero tú si que lo tuviste al ladito y encima le tocaste el culillo y todo

Ruth dijo...

¿Te sobrevuela el secreto profesional? ¿El Código Deontológico te lastra? La broma esa del culo partido ya me la hacía a mí mi abuela, ¡cobarde! ¿Cómo puedes guardar ese secreto?

MAETTRA de Informática dijo...

Por cierto, ya que estamos de Drex-cotilleos... alguien sabe si es cierto lo que me contó Herrdoktor de que estaba liado con Leonor Watling??

Que no dudo de ello, solo quiero confirmarlo ;-)

Herrdoktor dijo...

YO LIADO CON LEONOR WATLING???

Ni hablar!! Mi mujer le pega mil patadas...

Ruth dijo...

JAJajjjajaaajja. Ahí has estado rápido, Herrdoktor.

yosola dijo...

Buenisima la historia, me aletro por ti, por esa dedicatoria.. seguro ke no se te olvida nunca :p

Un besazo.

Anónimo dijo...

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