martes, marzo 07, 2006

La Boda

Por fin llegó el día. Nos costó ponernos algo en marcha. Se estaba muy a gusto en casa, tumbados en el sofá, con la estufa y la tele ronroneando como musica de fondo. Pero Loe, Peibol, la Maettra y servidor nos teníamos que poner en marcha. Curiosamente, ninguna mujer fue la última. Nos quedamos esperando a Peibol (quien decidió planchar su camisa a última hora, para que le quedase mejor,... el es asín de coqueto... por que él lo vale).
Como tenía guardia al día siguiente, entre todos decidieron (ups, perdon, decidimos, decidimos) que sería yo el conductor abstemio de la velada. Y allá que nos fuimos.
No llegamos demasiado tarde. Nos cruzamos con la novia mientras hacía camino (a pie, que vive/vivía al lado de la iglesia). Tuvimos muuuuucha suerte y encontramos aparcamiento al lado mismo de los juzgados a la primera vuelta.
Entramos tras la novia a la iglesia. Lo primero que nos dimos cuenta fue que no teníamos sitio para sentarnos. Así que nos quedamos de pie. De pie... de pie... de piedra!! Al oir al cura, que tenía un pedazo de acento vasco que tiraba de espaldas. Como bien pensaron Loe y Peibol, aquello parecía la versión católica de Bricomanía. (Misomanía, diría yo, con los PAPAconsejos, como dijo Peibol). Conforme avanzó la ceremonia, nos percatamos de que o bien le habían chivado algo al cura o bien conocía a los novios de algo. Pues hizo un panegírico de la vida sentimental de los novios que para qué. Pero haciendo gracietas sobre uno y otro!! Estos curas jóvenes... Mención honorífica para esa noche que durmieron juntos en Murcia... hmmmmmmmmmmmmmm

¡A saber si lo hicieron en la misma habitación y en la misma cama!


Posteriormente, también quedamos atónitos ante como introdujo la parte aquella en la que se dice si se viene libremente, si se está dispuesto, etc... Dijo que les iba a hacer "como un PASAPALABRA de sus intenciones".
Más atónitos se quedaron mis compañeros de viaje cuando en un inciso antes de comenzar las preguntas mi boca le ganó al filtro de "lo que se debe y no se debe decir". Y solté: "CON LA E" en un momento de sumo silencio. Menos mal que a la Maettra ya la tengo acostumbrada... De todas formas, ella ya estaba entretenida buscando a Mrs. Footloose.
Hastiados ya con el cura, habiéndolos visto casar, decidimos saltarnos la parte de las peticiones y la misa propiamente dicha, y Loe, Peibol y yo decidimos irnos a tomar un refresco en el bar de al lado, donde casualmente tenían puesto el Elche en la tele. La Maettra, que en el fondo es un poco beatorra, se quedó en la iglesia. (Luego me echó la bronca porque no habíamos ido a ver como salían y a felicitarlos).
Seguidamente, nos fuimos hacia el restaurante donde se celebraba el convite. El cóctel resultó un tanto agobiante, pues el espacio donde se ofrecía ha quedado demasiado pequeño para los invitados que éramos. Además, caímos en medio de por donde querían pasar los camareros, los otros invitados para atracar por el camino a los camareros, más invitados para ir a ver dónde se sentaban. Así que me agobié y me fui hacia la periferia, donde el tráfico era más fluido. En esas estaba cuando llegaron La Cobra y su mujer. Venían de otra boda, que se había celebrado a mediodía. La Cobra llegaba en buena forma.
Finalmente, pasamos al comedor. Demasiado abarrotado para mi gusto. Hubiese puesto dos comensales menos por mesa. Además me costaba seguir las conversaciones. Apenas oía a la Maettra lo que decía. Así que participaba poco.
Se me sentó al lado un tipo que pedía las botellas de vino, o las cogía del centro... se servía... y se las dejaba a su lado. De hecho, creo que no se reclamaron y la mayoría acabaron vacías. Después de los entrantes, decidió compartir su cigarro conmigo, lo cual le agradezco profundamente (a nivel bronquial mayormente). Además, había caído en zona de paso una vez más, y en zona estrecha de paso entre mesa y mesa. Así que tuve el privilegio de recibir culazo por TODOS los invitados de la boda. Me iba agobiando por momentos. Apenas participaba en las conversaciones, porque me costaba gran trabajo seguirlas, el tipo de al lado me ahumaba, los camareros me daban vez sí vez también al pasar por al lado (incluso recibí un codazo en la nuca por parte de uno). Y de pensar que al día siguiente el despertador sonaba a las 7 para hacerme ir a la guardia....
muy contento no estaba, no.
Llegó el momento de la tarta nupcial. Fuegos artificiales en todas las ventanas del comedor. Ideal. Por lo menos no sacaron la tarta al ritmo de ningun pasodoble.
Luego llegó el vals, solventado sin problemas por los novios. G.I. Cuñá intentó sacar al hermano de la novia, pero éste hizo la espantá. (Un mes sin sexo, dijo la Maettra, que por fin había encontrado a Mrs. Footloose, que repetía peinado). Comenzó el baile y la barra libre. Todos menos la mujer de la Cobra y yo fueron a dar cuenta de las copas gratis. En principio me quedé porque la pista estaba abarrotada y me apetecía sentarme a mis anchas. Estuvo divertido ver los toros desde la barrera. La música era penosa. Basicamente, reggetón y triunfitos. Curiosamente, varias parejas (todas ellas mayores de 60 años) consiguieron bailarlas todas a ritmo de pasodoble. Entablé conversación con mi cuñada, Doña Lapidaria. Estaba cansada y se quería ir a casa. Entonces descubrí cual era mi misión en esa boda. Alargar la alegría de la Cobra al menos una hora. Así que estuve dándole coba a Lapidaria. Mientras, los tres hermanos brothers y Loe se pegaban el bailoteo y el cubateo. Finalmente, cuando la mayor parte de los invitados decidieron irse (se fueron como 50 de una vez!!), La Cobra acudió a tantear el terreno. Y claro, su mujer le dijo que tenía ganas de irse. Cuando la Cobra dio muestras de flaqueza, cediendo ante su mujer, ésta se creció, pasando al contraataque: "Cuántas copas te has tomado? Por lo menos diez!! Y seguro que con Cocacola, ahora te pasarás la noche tirándote pedos!!" Y he de reconocer que aquí la Cobra me sorprendió: "Pues ya ves, si llevo ya un buen rato tirándomelos!!!" Y lo cierto es que la reacción de Lapidaria aún me sorprendió más: se empezaron a descojonar los dos a saco. Yo con los ojos como platos. Quien los entienda...
Total, que fuimos "a despedirnos", a la pista, ya despejada. Al principio, mi llegada provocó algo de susto, pues pensaban que iba a decirles que nos fuesemos ya. Pero no, aún quedaban 15 minutos hasta la hora que mentalmente había prefijado como hora de salida (la que me diese 4 horas de sueño hasta irme a la guardia, que no es por mi, es por los pacientes del dia siguiente).
La Cobra se fue, finalmente, pero a lo grande. Cuando su mujer dijo que ya estaba bien y que era hora de irse, empezó a hacer gestos de que se lo llevaban detenido, esposado. Incluso hubo simulacro de cacheo. Y para rematar la faena, cuando salía detrás de su mujer, hizo una pantomima de bosada en un pilar. Payasico. Y claro, le hizo mucha gracia a Peibol, quien lo fue repitiendo desde ese momento cada 5 minutos. Por fin decidí que era hora de irnos, lo cual aceptaron mis compañeros de piso sin niguna protesta. (No me los merezco).
En fin, una boda más. Pero ojo, es peligroso unir a los hermanos brothers. Lo digo por si pensais invitarlos a vuestra boda. Conste que quedais avisados. Yo... me lavo las manos.

4 comentarios:

peibol dijo...

Eres el Guillermo Amor del barça, el CalicoElectronico de la ciudad, el barrendero de mi calle.... aquel que hace su trabajo en silencio para que el resto disfrutemos del espectáculo. Mi heroe.

Te quiero neng!!

PD: algunos de los detalles de la historia han sido exagerados para mayor dramatismo de la misma, p.ej., solo repetí una vez lo de vomitar apoyado en un pilar. Lo juro.

MAETTRA de Informática dijo...

lo repetiste solo una vez.... q tu recuerdes, claro.

Han faltado los descojones varios (en la pista, en el coche, en casa...), la cancion PARA LA NOVIA, ESPECIAL del de negro y su compinche, el numerito de La Cobra con la tarta nupcial y la sidra, la medio copa q la Cobra le robó a la cuñá pq asi decía q no habría tomado tantas....

En definitiva, q yo digo q somos una familia agradecida de invitar. Te llenamos la pista, sonreimos, dedicamos canciones (eso si, tomamos copas, casi todos)

No recodré coger la cámara para hacer LA FOTO a ese icono de la modernidad q lo será cuando definitivamente vuelvan los 80's

Ah, y yo lo quiero MAS QUE TU

peibol dijo...

Por cierto, me se olvidaba comentar...

Estan MUY mal... ¡¡no tienen pan!!

Sin duda, la frase del mes.

MAETTRA de Informática dijo...

A que no adivinas qué pasó ayer JUSTO en el momento en que nos sentamos a la mesa a comer ????

QUE NO HABIA PAN!!!!


Muy mal, estan muy mal

(por cierto, el papá se niega a aceptar la responsabilidad de ser el encargado del pan)