lunes, abril 30, 2007
Dos retazos para sobrellevar el lunes
Oído por el patio de luces:
"PACO, SIETE TOSTADAS YA NO SON DIETA!!!"
Retazo 2:
Sentados a la mesa de la boda del sábado noche, la Banesta (Mujer del Cobra, hermano mayor de Peibol y Maettra), da su opinion sobre Elx al Carrer:
"Mola, están las calles llenas de piyayos"
Buen lunes, sobre todo a los que no hacemos puente.
viernes, abril 27, 2007
Como está el viernes...
"-Muy bien, túmbese boca arriba
-¿Así?
-Sí, igual, pero boca arriba.
-¡Ah! ¿Boca arriba? Vale."
"-Bueno, le hemos cosido la herida. ¿Es usted diestro?
-No, soy derecho"
Menos mal que es viernes...
lunes, abril 16, 2007
Mi minuto en "Hospital Central"
No, no salgo ni como estrella invitada, ni hago un cameo en la serie televisiva.
Sucedió el sábado. Estaba de guardia en Alicante, acodado en el control de urgencias, ante el poco trabajo matutino cuando...
...se abren las puertas de urgencias con el golpe de la camilla que traen dos ambulancieros uniformados, en la que va una mujer mayor. Mientras todo esto sucede, de fondo se oye la sintonía de Hospital Central. Se me abren los ojos como platos y empiezo a mirar para todas partes, con cara de estupor. Al llegar a mi altura, me cuentan que es una mujer extranjera con dolor torácico. Les digo que pasen al cuarto de paradas. Entonces me percato que la musiquilla viene del móvil de uno de los ambulancieros.
Conclusión 1: es vergonzoso reconocerlo... pero ser médico con banda sonora mola más.
Conclusión 2: ambulanciero... FLIPAO!
domingo, abril 01, 2007
miércoles, marzo 28, 2007
Decálogo de errores en una sola consulta (de un medico)
PROLOGO: Herrdoktor acompaña a la Maettra a ver a un dermatólogo... y pese a salir de guardia, su mente enfermiza le hace analizar a su colega...
Primer error: Llevar una hora de retraso (aunque la culpa no es del todo tuya).
Segundo error: Hacer cambiar el sitio a un colega que sale de guardia despues de una hora esperando.
Tercer error: No pedir disculpas cuando suena el telefono de tu consulta y lo coges.
Cuarto error: Excusarte por no hacer el trabajo que habías acordado, aduciendo que estás muy cansado.
Quinto error: Decir que el nombre de la Maettra es difícil de pronunciar. Imbésil.
Sexto error: Pensar que la Maettra es policía.
Séptimo, Octavo, Noveno y Décimo error (error muy gordo): Al explicar que yo también estaba cansado porque salía de guardia (porque salía de guardia, por si no lo sabíais)... poner cara de comprensión, diciendo que "Yo es que prefiero no hacer guardias"...
Un dermatólogo de guardia???
Pa qué???? Para atender un grano a vida o muerte??? En el caso de que fuera cierto... buf, que guardia más cansada la del dermatólogo de guardia...
Qué gran "médico".
Decálogo de errores en una sola consulta (de un paciente)
Primer error: venir a consulta cuando el médico salía de guardia (aunque tampoco es un error tuyo)
Segundo error: una cosa es tutear al médico, que es correcto, pero de ahí a llamarle "nene"... a partir de ahí he cambiado el "usted" por el "tú".
Tercer error: mencionar "como quien no quiere la cosa" que tu primo es un afamado traumatólogo alicantino y "como quien no quiere la cosa" demostrar que mantienes contacto con él.
Cuarto error: quejarte de que el vendaje te aprieta.
Quinto error: que te suene el móvil en la consulta... y lo contestes!!
Sexto error: indignarte porque el médico cuando te ha sonado el móvil y lo has contestado, ha salido de la consulta, interrumpiendo el vendaje.
Séptimo error: intentar justificar el que te haya sonado el móvil y lo hayas contestado.
Octavo error: no haberte disculpado porque te haya sonado el móvil y lo hayas contestado.
Noveno error: no parar de hablar.
Décimo error: Preocuparte por si vas a tener que pagar las muletas y el tratamiento que te hacen falta.
Hoy ha sido un buen día.
lunes, febrero 19, 2007
RAS!! Episodio I
Por todo ello, y por las miradas a los ojos que te echa cuando pasas por al lado de su coche... se merece inaugurar la sección "RAS!!".
El capullo del Mercedes!!!
Y, por cierto, esta pegatina molaría hacerla y, sobre todo, usarla:
P.D. Por supuesto, se admiten (y esperan) contribuciones.
RAS!!!
"RAS!!!" alude al gesto y sonido que hacemos la Maettra, Peibol, Loe y yo cuando vemos un coche aparcado de cualquier manera. En esos casos nos miramos y decimos "RAS!!!, aqui mismo!!!" (aludiendo al sonido del freno de mano).
Consistirá en las fotos de los coches peor aparcados (o de forma más egoísta o incívica) que veamos. Si quereis aportar alguna, os animo a ello. Pronto las dos primeras aportaciones.
viernes, febrero 16, 2007
Dial M for murder
La Maettra y yo somos fans de IKEA. Bueno, aclaro, yo soy fan de los productos de IKEA, y la Maettra además es fan de IR A IKEA. (Cosa que a mí me da MUCHA pereza). Pese a ello (a mi pereza por ir a IKEA), fuimos el otro día, a traernos parte de nuestro salón nuevo, antes de que se descatalogue. Estaba casi todo, menos el banco de televisión que ya nos paró la última vez. Y, vaya, justo llegaba al día siguiente.
Después de negociar con la cajera, y conseguir con mucho esfuerzo aclararnos con los de montaje, cargamos el coche y volvimos a casa. Dos días más tarde, yo libraba por la mañana, e iría a por el banco de televisión.
La noche antes de mi mañana libre, a las 11 de la noche (tienda cerrada), comprobamos la disponibilidad del articulo por internet, y la disponibilidad era "SÍ". Llega la mañana siguiente y, antes de partir hacia IKEA (a las 9'30h, tienda cerrada), decido comprobar una vez más la disponibilidad. Y la disponibilidad es "NO". WTF!!
Decidimos llamar por teléfono. Me sale una centralita de esas de voz grabada y pulse tal tecla. Tras varios intentos, llego a la centralita de Murcia. Pulso 1 para comprobar la disponibilidad de un articulo. "Si dispone del numero de referencia, pulse 1, si no, pulse 2". Como estoy delante del ordenador, decido cogerla de la web, por lo que pulso 1... en el preciso momento en que "El servicio está temporalmente deshabilitado". Sus muelas! Corro al salón, cojo la hoja que imprimimos el día antes... NO VIENE LA REFERENCIA!! Y para rematar la faena oigo por el telefono: "Gracias por usar nuestros servicios".
Vuelvo a llamar, y esta vez elijo la opcion de "No dispongo del numero de referencia". Salta a otra opción: "Si desea consultar la disponibilidad en San Sebastián de los Reyes, pulse 1; Si desea consultar la disponibilidad en Alcorcón, pulse 2;..." y así sucesivamente hasta que dice: "... Y si desea consultar la disponibilidad en Barakaldo, pulse 7". Conforme lo decía la voz enlaatada, ya me iba cagando en la pena negra... pero de repente, salta otra grabación, con voz diferente: "Y si desea comprobar, en Murcia, pulse 8!!!". Ahí ya me dio la risa, pero logré pulsar 8... para volver a: "Si tiene el numero de referencia, pulse 1, si no, pulse 2". Cuelgo y decido ir eligiendo todas las opciones que huelan a que me pasan con una teleoperadora... tras unos minutos musicales, lo consigo.
En conclusion, que iran recibiendo el mueble a lo largo de la semana, que llamemos el viernes y probemos a ver... Esta tarde saldremos de dudas...
Por todo ello: Cagüen IKEA!!
jueves, febrero 01, 2007
Servidora
Un buen día de hace muchos años (más de tres, porque aun era soltero), estaba yo en mi casa de mis padres. El piso de debajo, era una consulta médica, de esas que llamas y sin preguntar te abren.
Aunque en los timbres el letrero de "MEDICOS" quedaba bastante claro y diferente del de mi familia, algo se debían de oler de mi profesión, o mi fama ya comenzaba a extenderse, puesto que a diario varios pacientes tocaban a mi timbre. Generalmente la cosa iba de la siguiente manera: Yo respondía con "¿quien?"y al responderme un balbuceo que incluía la palabra "médico", yo abría.
Pero un par de veces la cosa fue un poco más allá, para alcanzar la categoría de retazo:
CASO 1:
-¿Quién?
-... servidora...
¿No es un haiku del retazo? Solo con la contestación, una sola palabra, ya da para tanto y tanto y tanto que imaginar... grande, muy grande. Mujer de más de 60 años, de origen humilde, respetuosa con las antiguas costumbres,... SERVIDORA!!!
CASO 2:
-¿Quién?
-... soy Sésar, de los extremeños!
Bien , yo pregunté y él respondió. Saciada mi curiosidad, simplemente le abrí.
CASO 3:
-¿Quién?
-... ¿no es ahí el médico?
-Sí, pero no el que usted busca, probablemente.
-¿Cómo?
-Eeeeeeh... que sí, que pase, pase...
Eso un día que estaba yo juguetón.
Reflexión: es curiosa la reacción de la gente cuando obtiene una respuesta que no espera. Imaginad por un momento que vais a un cajero 24h por la noche, y al pasar la tarjeta para abrir, una voz os preguntara "¿Quién?".
¿Qué responderíais?
(Vaya temazo para una cámara oculta, ¿no?)
domingo, enero 21, 2007
Tras las lineas enemigas
viernes, enero 19, 2007
Bulla en la cabalgata
Ahí estábamos, La Maettra y yo, en las "Cuatro esquinas" (sitio muy céntrico de Elche) aguantando el tirón, por nuestros sobrinos, que andaban por ahí jugando hasta que pasaran los reyes. Malditas las ganas que podríamos tener de estar al borde de la acera, aguantando empujones, agobio de multitud... pero todo fuera por los sobrinos.
El caso, es que de repente me pregunta un amigo de mi cuñado si las dos niñas de unos 8-10 años que se nos han puesto delante iban con nosotros. Y no, no iban con nosotros. Resulta que se habían puesto delante con todo el descaro del mundo (y eso que nosotros estabamos al borde de la acera, y no es una calle especialmente ancha). Así que comenzamos a "dejar caer" comentarios. Las niñas al poco comienzan a sentirse aludidas, hasta que el amigo de mi cuñado (Julio) les pregunta que de qué cole son. Le dicen que de Jesuitinas, y él dice con mucha socarronería que ahora lo entiende todo (Nota: su mujer, cuñadas, hijas y sobrinos van o fueron a ese colegio).
Las niñas acaban por agobiarse y se van. Nos miramos con complicidad y una sonrisita, y seguimos aguantando la posicion. De repente, alguien nos toca en el hombro por detrás. La madre de las niñas, a voz en grito:
-¡A ver! ¿Quién ha echado a mis hijas de aquí?
-Calma, calma, que aquí nadie ha echado a nadie.
-¿Me vas a decir que no les habéis preguntado de qué colegio son?
-Aquí nadie ha echado a nadie. Pero sus hijas se han puesto por delante de nosotros, y nosotros ya estamos al pie de la acera, así que...
-¿Me está diciendo usted que mis hijas se han colado? Porque eso es mentira, que las he dejado yo en el sitio y no habia nadie.
-No señora, nosotros ya estabamos aquí cuando...
-¡Pues no señor! Que yo llevo aquí desde las 7 y aquí no había nadie. ¡Qué poca vergüenza, echar a unas niñas! ¡Que la cabalgata es para los niños, no para los adultos!
(Todo eso a voz en grito por su parte, y la ultima frase mientras hacía un mutis por el foro que si lo ve JL la ficha)
Así que ante la mala educación y la cara dura de la señora, Julio y yo nos encogemos de hombros y seguimos aguantando el tirón.
Comienza a oirse musica, y todos los niños van a su sitio (los que nosotros les estabamos reservando desde hacia una hora). Esto deja a las hijas de la caradura, en una situacion un tanto agobiante, algo justas de espacio (exactamente como estábamos todos los demás).
Así que se agobian del todo y se van. Julio y yo nos miramos y pensamos a la vez: "Ahora es cuando nos la vuelve a montar".
Y en efecto, llega de nuevo, me toca en el hombro y me dice:
-Muchas gracias por no dejar a mis hijas ver la cabalgata.
-Perdone, señora, pero ¿la conozco? (Con toda la flema que pude reunir)
-No, no me conoces.
-PUES ME ALEGRO MUCHO. (Con toda la mala baba que pude reunir)
Conclusiones:
Cara dura y mala educada de la señora:
-Si quiere asegurarse de que sus hijas vean la cabalgata, en vez de quedarse tomandose comodamente una cerveza en la Viena, apechugue, como hicimos nosotros.
-Si pide amablemente que dejemos a las chiquillas ver la cabalgata, les haremos un incomodo hueco (pq no habia para más).
-Es de mala educación gritar, y más aún gritar y dejar a la otra persona con la palabra en la boca.
-No se vuelva a exponer nunca más a un Herrdoktor inspirado, o le volverá a pasar algo similar...
viernes, diciembre 22, 2006
Concienzudez equivocada
Me trago todo lo que me pasa por la cabeza decirle y le miento, diciéndole que unos antiinflamatorios le irán bien (entre otras cosas porque ya me ha expresado su total y completa aversión a las agujas). Lo mando a la farmacia a por los medicamentos y una codera, mientras le preparo los papeles que tiene que llevar a la empresa. Mientras tanto, aireo la consulta y prohibo a todo el mundo que encienda fuego por el riesgo de combustión, dada la concentración de alcohol en el ambiente...
Y tras ponerle la codera, tiene lugar la siguiente conversación:
-Entonces ¿cómo me tomo la medicación?
-Como le he puesto en esta hojita: una por la mañana y una por la tarde.
-Ah, pues entonces empezaré pasado mañana.
-¿Pasado mañana? ¿Y eso por qué?
-Por que mañana tenemos la comida de empresa y no hay que mezclar el alcohol con los medicamentos.
-Hombre, yo empezaría ya con los medicamentos y mañana no bebería alcohol.
-No, no, no. Yo para eso soy muy serio: si bebo alcohol no tomo medicamentos.
-Pero hombre, hágalo al revés, si toma medicamentos no beba alcohol. Mañana toma agua o pitusacola en la comida.
Aquí el hombre me echa una mirada... como si le hubiese dicho que en realidad es una mujer y nunca se dio cuenta porque sus padres lo vestían de chico desde niño.
-No, doctor, que yo para eso soy muy estricto.
-Bueno, usted verá lo que hace con su salud.
Y me echa una mirada de seguridad en plan: "Sé lo que me hago, confíe en mí".
Equivocado, sí, pero concienzudo un rato.
viernes, diciembre 01, 2006
Herrdoktor en la tele (bis)
Os dejo cebaros a gusto y a discreción conmigo, cuanto queráis.
Primera parte:
Segunda parte:
miércoles, noviembre 29, 2006
Herrdoktor en la tele
En fin, si queréis ver como cantinfleo... Jueves 30 a las 14:15h, 16h y 20h.
lunes, noviembre 27, 2006
Nombres de pega
Pues bien, por lo visto tengo un alma gemela en un pueblo gallego, donde le pasaron una nota a la cantante de la verbena para que anunciase que una niña estaba en el puesto de la Cruz Roja. La cantante, muy atenta ella, repite varias veces el nombre...
miércoles, noviembre 22, 2006
El sindrome del recomendado
Buenas tardes amiguitos y amiguitas. Hoy hablaremos del síndrome del recomendado, que es una variedad más de la Ley de Murphy aplicada a la medicina. En este caso, sería "Cuanto más interés personal tengas en que todo salga bien en la atención médica a tu paciente familiar o recomendado, peor saldrán las cosas".
Como caso práctico, (ESTE, aunque algo alterado por mi delirante imaginación) hablaremos del caso de "L" (No, no es Lesbiana, aunque rima).
L comienza con dolor abdominal. El dolor parece que es más agudo en el lado derecho del abdomen. (Sí, amiguitos, ahí donde está "la pendi"). Como el dolor parece que no cede, llaman a un amigo médico que trabaja en el hospital de su localidad, al que aparte de dársele muy bien eso de la medicina y la anestesiología, le gustan mucho las olivas sevillanas. Mi colega, todo sentido común, les emplaza a dirigirse al servicio de urgencias de dicho hospital, donde él les esperará, guiará y agilizará los trámites.
Bueno, aquí llega el primer error en el síndrome del recomendado. Cuanto más te impliques, más posibilidades de que las cosas se tuerzan donde y cuando uno menos se lo espera.
L llega al servicio de urgencias, con mucho dolor. Se le toma la temperatura y quizás tiene algo de fiebre o febrícula (fiebre a partir de 38ºC, febrícula de 37'5 a 38). Se le decide pasar a una cama. Pero resulta que el servicio anda colapsado y no hay más sitio en el área de observación que en un pasillo. (Veis? Veis? Síndrome del recomendado!)
Se le extrae sangre para realizar una analítica, se le solicita orina, para incluso realizar una prueba de embarazo (Pese a las medidas habituales, como el DIU o los anovulatorios, a veces se producen embarazos tipo McGyver que pueden complicarse de forma muy dolorosa).
Mi colega, una vez más haciendo gala de su buena praxis, ante el dolor tan agudo (quizás algo exagerado según apunta el marido de L), apunta entre las sospechas diagnósticas la apendicitis. Por su trabajo, anda en contacto constante con los cirujanos. Se entera de quiénes están de guardia y les pide como favor personal que valoren a L. (Otro error del síndrome del recomendado, ahora se extiende también a los cirujanos).
Mientras tanto, llega la analítica sanguínea, que muestra leucocitosis, un signo que corroboraría en parte el diagnóstico de apendicitis.
Y el síndrome del recomendado comienza a dar la cara: se ha perdido la orina. No ha llegado al laboratorio. En urgencias se usa un sistema para enviar muestras al laboratorio, similar a los tubos con que recogen las recaudaciones en los supermercados y que tanto fascina a la Negra Murguera. A veces este sistema falla... y las muestras desaparecen. En ocasiones llaman de tal o cual planta, avisando de que ha aparecido allí tal o cual muestra... otras veces... nunca más se supo...
El tiempo pasa, recogen la nueva muestra y la mandan analizar. El dolor (síntoma y por tanto subjetivo) persiste, cada vez más agudo. L está nerviosa, muy dolorida. Mi colega, por supuesto, muy preocupado, pues si se trata de apendicitis, en cualquier momento puede romperse el apéndice, liberar pus al abdomen y provocar una peritonitis, una situacion muy grave... decide volver a avisar a los cirujanos. Los cirujanos, ante la situación, deciden cortar por lo sano (esto es un mal chiste médico, lo siento) y meterla a quirófano. Todo concuerda: dolor típico, evolución, fiebre, leucocitosis... el riesgo de no operar supera al de operar? Sí. Pues padentro.
Resultado: Laparotomía blanca. Un apéndice sanísimo. La culminación de un síndrome del recomendado.
Analicemos:
- ¿Obraron bien mi colega y los cirujanos? Sí, si pensaban que el riesgo de no operar era superior al de operar, teniendo la sospecha fundada de si era una apendicitis.
- ¿Se tiene derecho a solicitar daños y perjuicios, por el riesgo sufrido? Como poderse, se puede, por supuesto. Pero tal y como pienso que sucedió todo... Si todo iba indicando la sospecha de apendicitis, solo se puede achacar al fallo humano. Nunca a la mala praxis ni a la negligencia. Negligencia y mala praxis hubiese sido no operar o al menos no realizar una prueba de imagen (una ecografía) teniendo y documentando la sospecha de una apendicitis.
-¿Hay opciones de recibir indemnización en virtud a riesgos y/o perjuicios recibidos (cicatriz)? Pocas, puesto que los perjuicios recibidos por suerte han sido escasos y probablemente se argumentaría la necesidad de operar ante la sospecha. Recordemos: riesgo de no operar vs riesgo de operar.
- ¿Se debería haber realizado prueba de imagen o valoracion ginecológica? En un entorno ideal, sí. Me explico: si no hubiese supuesto una gran demora la realizacion de una ecografía o una valoración ginecológica, sí. Pero tal y como parece que estaba la urgencia ese día, no parece lo más aconsejable teniendo en cuenta la sospecha de apendicitis y la posibilidad de perforación si se deja evolucionar más de la cuenta.
- No todos los cirujanos son iguales. En efecto, les encanta operar (si no, mala profesión escogieron). Pero la mayoría se afana por demostrar que NO tiene nada quirúrgico, y generalmente para ellos operar sea la última opción salvo emergencia. (Parece mentira que diga yo, médico convencido, esto)
- ¿Salpicaría cualquier proceso legal a mi colega? Sí, si se ha involucrado de forma legal: si ha escrito en la historia o registro de urgencias, si ha solicitado pruebas,... dudo que pasase más allá de que le llamasen a hacer una declaración. Pero no es una situación en absoluto agradable. Aunque, claro, tampoco lo es que le operen a uno sin necesidad demostrada a posteriori.
- ¿Hubiese decidido yo operar? Según pintaba el caso, y en las mismas condiciones, si hubiese sido mi amiga, mi mujer, mi hermana, mi madre... seguramente sí. En esos casos, yo prefiero siempre una operación de más que una de menos. Aunque, maticemos: no es lo mismo una mujer sana de veintitantos-treinta que un anciano con varias enfermedades. El riesgo de una anestesia general varía de forma abismal. Aunque la pregunta se la devuelvo a la audiencia del blog:
Tras estar tu mujer/hermana/amiga cinco horas en urgencias más dos o tres en casa encogida por el dolor, en un pasillo, tras que se extravíe la analítica en una ocasión. Tras ver a tu amigo el médico con cara de preocupación a tu lado, que te dice que parece que es apendicitis y además las pruebas no indican lo contrario. Tras todo eso, los cirujanos te dicen que piensan que se trata de una apendicitis y que deben de operar, pues si no se expone a la paciente a una peritonitis, situación muy grave.
Tras todo eso... ¿Os hubiéseis negado a que la operasen hasta que estuviesen seguros 100%?
lunes, noviembre 20, 2006
Despertares
Salí el otro día del entrenamiento con ganas de contactar con medicina de verdad. Así que me fui a ver a Donadoni, mi tutor del año pasado, mi tutor para siempre. Pudimos hablar poco, que a las 13:30 aún tenía bastante trabajo. Pero fue tiempo suficiente para darme una gran alegría: mi compañero Sergio, el que tuvo el accidente, tras darle el alta en el hospital de Alicante e ingresar en una clínica de Barcelona... ha mejorado muchísimo.
Se despertó del coma, habla, recuerda, se identifica como médico... lo único, que tiene la parte izquierda del cuerpo un poco más torpe... pero el caso es que, en contra de lo que pensábamos... despertó. Acabó su pesadilla. Yo no soy creyente... pero ante la fe que mostraba su padre... ¿quién es capaz de pensar que eso no tuvo nada que ver? Parece que, finalmente, su Ángel de la Guarda hizo unas llamaditas...
domingo, noviembre 05, 2006
Buena idea...
Sabado noche, de juerga en mi nuevo trabajo (urgencias de un hospital privado alicantino, contrato indefinido, muuuuuucho mas tranquilo que el hospital de Elche). Son cerca de las once de la noche, y el siguiente paciente que me pasan viene por... "constipado". (Vivan las urgencias)
Cuando le hago pasar, resulta ser un joven de mi edad (abstenerse maliciosos comentarios). Complexión fuerte, vestimenta "smart casual".
Me pide disculpas lo primero, pues entiende que no es para ir a urgencias, pero que está yendo a un curso a Madrid desde hace un mes y el ritmo es tan alto que no puede ni ir al médico. Y que esta semana son las pruebas fisicas.
Comienzo a explorarle la garganta, el cuello, cuando llega el momento de auscultarle y le pido que se levante la camisa por detrás... mi paciente titubea un poco, y dice "Espere, que mejor si le enseño esto..." y me enseña una placa policial.
Mientras yo comienzo a preguntarme que por qué me enseña su placa... me sigue diciendo:
"Es que llevo la pistola y es para que entienda por qué la llevo" (Mientras me enseña también brevemente su pistola reglamentaria que lleva en la cinturilla del pantalón.
Buena idea!! Porque si llego a ver la "pipa" sin más... imaginaos...